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“Se debería contar la verdad sobre el franquismo en colegios e institutos”

 

ENTREVISTA A SARA GALLARDO Y VANESSA PERONDI, REALIZADORAS DE LAS VÍCTIMAS SIN LLANTO

FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO:

  • Sara Gallardo: 1980, San Fernando (Cádiz).
  • Vanessa Perondi: 1978, Cádiz.

 

TRAYECTORIA PROFESIONAL:

Sara Gallardo es técnico superior de Realización de Audiovisuales y Espectáculos. Ha trabajado en diferentes televisiones y desde el 2010 se dedica al documental. Vanessa Perondi es activista y periodista con un máster en Cultura de Paz, Educación, Conflictos y Derechos Humanos. Ambas conforman Relatoras Producciones, una empresa audiovisual, cuyo objetivo es la defensa de los Derechos Humanos y la igualdad entre mujeres y hombres. Fue realizando un reportaje sobre Las tres rosas de Tabacalera (tres sindicalistas de la CNT ejecutadas por defender los derechos de sus compañeras de la fábrica), cuando Sara conoció a Vanessa y a María, una de las protagonistas del documental. “Siempre se habla de los fusilados, pero nunca nadie se pregunta cómo habían sobrevivido sus mujeres o sus niños, que fueron estigmatizados de por vida por ser hijos de un rojo”. Aquel testimonio marcó el comienzo.

Las protagonistas de Las víctimas sin llanto son hijas o nietas de fusilados durante el franquismo, testigos mudos de una de las etapas más trágicas y controvertidas de nuestra historia pero, ¿por qué no han hablado hasta ahora? ¿Qué es lo que tienen que contar? ¿Qué es lo que quieren que oculten? Este documental responde todas esas incógnitas a través del testimonio de nueve mujeres. Las realizadoras Sara Gallardo y Vanessa Perondi las homenajean en esta cinta valiente y honesta que se proyectó el día 18 en la Filmoteca de Andalucía, dentro de la XIII Muestra de Cine Social La Imagen del Sur, organizada por CIC Batá.

 

1. ¿Por qué contar las consecuencias del régimen franquista sólo a través de la experiencia de mujeres?

Sara: Dentro de la cadena de víctimas que dejó la dictadura franquista, las mujeres que no fueron represaliadas son las grandes olvidadas de nuestra historia. Es cierto que los franquistas ejercieron una gran violencia sobre las pelonas (prisioneras que eran rapadas al cero) y los homosexuales, pero a las mujeres como las de nuestro documental las dejaron solas, estigmatizadas con el silencio como modo de vida porque incluso se les negó el derecho a recuperar los restos de sus familiares.

2. A diferencia de los hombres, ¿cómo vivían esas mujeres la violencia y las represalias de la dictadura?

Vanessa: Totalmente marcadas de por vida. Eran las mujeres del rojo y la sociedad las condenaba a pasar penurias. Elena (una de las protagonistas) era la hija del último alcalde de una localidad y su caso no fue tan grave por su estatus, pero María cuenta cómo a su madre le tocó sobrevivir. Además del miedo y el silencio, ellas tenían que seguir adelante en medio de un camino de humillación, muchas veces sirviendo en casas de señores que habían ordenado ejecutar a sus familiares.

3. ¿Qué testimonio les conmovió más?

Sara: Sin duda, el de María. Es muy mayor y pensamos que no llegaría a contarlo porque antes del rodaje contrajo neumonía. Ella lo vivió de niña y vio cómo apuntaban a su padre con una pistola y se lo llevaban. Nos contaba que por las noches le daba pellizcos a su madre para comprobar que estaba viva. Tuvo que dedicarse al estraperlo y cuando la Guardia Civil la pillaba y se la llevaba al cuartelillo, María, siendo tan sólo una niña, tenía que hacerse cargo de sus cinco hermanos con el miedo de que su madre no fuera a volver. Ella nos contaba que ya no cocina porque tiene muchas quemaduras y heridas de cocinar de tan chica sin conocimiento ni medios. Para ella es demasiado. Es la única que no ha visto el documental. Para las demás ha sido como una terapia porque por fin pueden hablar de algo de lo que no podían hablar entonces.

4. ¿Qué tienen en común el testimonio de las protagonistas?

Vanessa: El reconocimiento de ese miedo que, como dice Pilar, una nieta, se pasa de generación en generación. También el silencio y la solidaridad entre las mujeres, gracias a las cuales salieron adelante. Ahora están empoderadas.

5. Han abordado un tema doblemente comprometido por tratar la dictadura y por hacerlo desde una perspectiva de género. ¿Con qué dificultades se han topado realizando el documental?

Sara: La falta de ayuda económica. No nos han censurado porque no hemos contado con nadie. Lo hemos sacado adelante nosotras como Relatoras Producciones. De hecho, partimos de cero y cuando hemos intentado cubrir gastos ha sido muy difícil. Trabajar en memoria histórica es duro porque no interesa y porque te marca profesionalmente. Hablar de este tema ahora es complicado.

Vanessa: Tanto la sociedad como la política de este país tienen una deuda pendiente con estas víctimas. Se debería contar la verdad en colegios e institutos, sin miedo a utilizar ciertas palabras. El lenguaje es muy importante.

Sara: Pasa lo mismo si hoy sacas una bandera republicana. La gente se alarma cuando aquello fue un gobierno elegido democráticamente.

6. Entonces, ¿creen insuficiente la labor de recuperación de la memoria histórica que se hace en la actualidad?

Vanessa: Sí. Rocío, otra de las protagonistas, dice que si no ha sido capaz de ver la tumba de su abuelo, ¿por qué iba a ver la tumba de Franco? Nos callaremos cuando estas personas recuperen la dignidad de sus familiares y se reconozca que no hicieron nada malo. Hoy se dice que los de izquierdas no asumen que perdieron durante la guerra y la dictadura, pero ellos saben que perdieron. Sin embargo, la historia de lo que ocurrió la contaron los vencedores y la cambiaron, obviando lo que no les interesaba que se supiera. La imagen de la II República es de caos porque no se ha abordado desde un punto de vista educativo. En este país hay una falta de pedagogía en este sentido.

7. ¿Este tema les toca de cerca a algunas de ustedes?

Sara: En mi familia hubo concejales del Ayuntamiento de Chiclana que fueron represaliados. Pilar es mi tía y parte de lo que cuenta en el documental es sobre mi familia. Mi bisabuela tenía a todos los hijos escondidos en un agujero y a los dos mayores los metió en un bando cada uno para enterarse de lo que pasaba.

8. ¿Y sobrevivieron?

Sara: Sí, y fue gracias a esas mujeres que tenían detrás apoyándolos.

9. ¿Qué acogida ha tenido Las víctimas sin llanto?

Vanessa: Muy buena. Lo estrenamos en San Fernando, donde es complicado hablar de este tema al ser una ciudad militar, pero se ocuparon las 300 localidades. En Cádiz, se ha proyectado dos veces y hemos llenado, y en Sevilla, también. Gracias al apoyo de la administración pública ha tenido una acogida increíble. También proyectamos en Cataluña, a través de una asociación republicana de Terrassa. Aquello fue impresionante. Íbamos con cierto temor por el acento, pero los sentimientos son universales y la historia, la cuente quien la cuente, llega.